Este espacio es para quien quiere dar, no para quien viene a pedir ayuda (si buscas apoyo, empieza por Ayuda cerca de ti). Aquí tienes las dos formas de aportar: sumarte al equipo que sostiene todo esto, o aprender a acompañar bien a alguien concreto que la está pasando mal.
Elige por dónde quieres entrar. Todas hacen que otra mujer no camine sola.

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Escucha y sostén a una mujer en crisis directamente, como voluntaria de conversación.
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¿Eres médico, psicólogo, abogado u otro profesional? Comparte tu conocimiento con quien lo necesita.
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Eres su pareja, su padre o su madre, su hermano, su amiga. Que quieras estar ahí ya es enorme. Aquí tienes lo práctico: cómo tener esas conversaciones, qué decir y qué no, y a dónde acudir con ella.
Lo primero que necesita no es tu consejo: es saber que puede hablar sin que se te caiga la cara. Pregunta "¿cómo estás?" y aguanta el silencio.
El miedo casi siempre es concreto: dinero, trabajo, dónde vivir, qué dirán. Ayúdale a buscar respuestas reales en el directorio, juntas o juntos.
Cuando alguien se siente presionado, se cierra. Tu papel es que tenga toda la información, los recursos a mano y a alguien al lado.
Acompañar cansa y a veces duele. Puedes pedir orientación para ti, sin que ella tenga que enterarse ni participar.
"Estoy aquí, pase lo que pase."
"¿Cómo dejaste que pasara esto?"
"¿Qué necesitas ahora mismo?"
"Yo en tu lugar haría…"
"No tienes que resolverlo hoy."
"Tienes que decidirte ya."
"¿Quieres que busquemos ayuda juntos?"
"Ya se te pasará."
Cuando un embarazo sobrepasa a una pareja, casi siempre se habla de ella — y casi nunca de ti. Puede que no supieras qué decir, que sintieras que no te tocaba opinar, o que después de un aborto te hayas quedado con un peso que no sabes ni cómo nombrar.
El trauma post-aborto también alcanza a los hombres: silencio, culpa, rabia, distancia con la pareja. No estás exagerando y no eres el único. Hay acompañamiento para ti, confidencial y sin juicios.
Es normal. Podemos darte pautas concretas para acompañar desde la escucha, y ensayar contigo esa conversación antes de tenerla.
Sí. Podemos orientarte a ti para que seas un mejor apoyo, cuidándote también. Nunca contactamos a nadie sin su permiso.
Sí. El trauma post-aborto también les ocurre a los hombres y existe acompañamiento específico, confidencial y gratuito.
Lo que puedas sostener. Hay quien acompaña unas horas al mes y quien colabora en un proyecto puntual. Lo hablamos antes de que empieces.
Te la damos nosotras. No necesitas ser psicóloga: necesitas saber escuchar sin juzgar. Nadie empieza a responder sin pasar antes por la formación.
En acompañamiento directo: consultas, apoyo psicológico, apoyo material y el sostenimiento del directorio. Te lo detallamos cuando escribes.