Eres su pareja, su padre o su madre, su hermano, su amiga. Que quieras estar ahí ya es enorme. Aquí tienes herramientas para acompañar de verdad, saber a dónde acudir — y un espacio también para lo que estás sintiendo tú.
Lo primero que necesita no es tu consejo: es saber que puede hablar sin que se te caiga la cara. Pregunta "¿cómo estás?" y aguanta el silencio.
El miedo casi siempre es concreto: dinero, trabajo, dónde vivir, qué dirán. Ayúdale a buscar respuestas reales en el directorio, juntas o juntos.
Acompañar no es empujar. Cuando alguien se siente presionado, se cierra. Tu papel es que tenga toda la información y no se sienta sola.
Acompañar cansa y a veces duele. Puedes pedir orientación para ti, sin que ella tenga que enterarse ni participar.
Cuando un embarazo sobrepasa a una pareja, casi siempre se habla de ella — y casi nunca de ti. Puede que no supieras qué decir, que sintieras que no te tocaba opinar, o que después de un aborto te hayas quedado con un peso que no sabes ni cómo nombrar.
El trauma post-aborto también alcanza a los hombres: silencio, culpa, rabia, distancia con la pareja. No estás exagerando y no eres el único. Hay acompañamiento para ti, confidencial y sin juicios.
Es normal. Podemos darte pautas concretas para acompañar desde la escucha, y ensayar contigo esa conversación antes de tenerla.
Sí. Podemos orientarte a ti para que seas un mejor apoyo, cuidándote también. Nunca contactamos a nadie sin su permiso.
Sí. El trauma post-aborto también les ocurre a los hombres y existe acompañamiento específico, confidencial y gratuito.
Entonces tu sitio es Colabora: voluntariado, difusión y alianzas con organizaciones.
Escríbenos y te orientamos. Es gratuito, confidencial y para ti.
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