Desde que me enteré que estaba embarazada y comencé a sumergirme en el mundo de información respecto del parto tuve muy en claro lo que quería: un parto humanizado y lo más natural posible.
Comencé a devorar información sobre todo lo que tenía que hacer: ejercicio, estiramientos de apertura de cadera, aprender técnicas de respiración, comprar la pelota de yoga y el rebozo, comer dátiles, tomar té de hoja de frambuesa, y lo hice.
Hice todo de acuerdo al manual, todo lo que cualquier doula te recomendaría hacer, y aún así… no salió como lo planee, y tuve que vivir ese duelo.
Inés lo cuenta entero en este video →
Inés Rdz.
Esta historia está publicada con el permiso de quien la escribió, y con sus propias palabras. No la hemos corregido ni suavizado.
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